
A manera de párrafo introductorio paraguas y disculpas: loco, en el nivel de la escritura nada me sale bien últimamente. Por supuesto que esto es congruente con otros niveles en el nivel personal. Jodida suerte; como dice un tipo que en algún extraño lugar admiro: “me jodo, y listo…” y ya fue. Gracias, sepan comprender. (Aclaro aquí no sé por qué que fui educado en un hogar de católicos y que esa era la religión que profesaban mis padres, a quienes respeto y quiero aún en esas opciones) Dicho esto, (…)
(…) hace unas horas le estoy dando vueltas a este asunto del Potéitou: el kía cumple 80 y una idea me da vueltas en la cabeza… Existen algunas críticas “severas” por la cuestión de su postura frente a la misa en latín, a la eucaristía de los cónyugues divorciados, el rock satánico, su evidente posicionamiento conservador, su molestia con los pibes que en las misas tocan la guitarrita, el celibato de los curas y no sé cuántas cosas más. (fijate acá , ponéle)
Entonces tres reflexiones:
1. Respecto de las enumeraciones anteriores: me chupan soberanamente un huevo. La verdad que ni se me ocurriría cuestionarle al Dalai Lama si se pone ortiva con el color de la túnica que tienen que usar los monjes lama, o si la pueden poner o no. No se me ocurre poner en tela de juicio si los derviches tienen que cambiar el atuendo, tocar la cítara o la guitarra eléctrica en sus rituales. Me importa un carajo si los monjes zen o la lectura de los Ayhurdevas, la interpretación de la Kabalah, o la ritualidad del Potlatch polinésico se modifica un ápice. Es cosa de… de… de esa gente, en sentido genérico, los llamaré –por ahora- “pastores”, ponéle. Y los pastores pastorean a sus ovejas y todo bien, y así es desde hace bastante (y no quisiera entrar acá en esa otra discusión kilométrica). Lo que hagan los pastores con la etiqueta de su rebaño en el nombre de quien sea, me soba bien, pero bien bien bien bien bien la chota. En cierta oportunidad le escuché decir a un rabino: “No sé qué son las religiones, pero sé que no son una ONG. Las religiones no son una ONG”. No sé qué son, yo estoy de acuerdo, sé lo que no son, y no me interesa qué son.
2. Quiero explicitar mi desacuerdo con esta postura. Principalmente con este párrafo: “su opinión sobre el rock es de las menos importantes que ha emitido. Durante su ejercicio como cardenal, el recién electo Papa se mostró en contra de estudiar aspectos tan sustantivos como el divorcio, los métodos de anticoncepción y las uniones civiles entre parejas del mismo sexo. Todos temas importantes en el mundo de hoy, donde la opinión del Papa pesa como un factor político.” (…) (la negrita es mía)
Suponiendo por un momento –y sólo a fines instrumentales, porque ni eso siquiera- que el corolario del párrafo fuera así, la vía de deconstrucción es la lucha política, no la querella religiosa. (Y todo esto suponiendo -solamente suponiendo, a manera de ejercicio onanista intelectual nomás- por un momento que el Potéitou sea un interlocutor válido para la discusión de "el divorcio", ponéle)
3. Ahora, la participación en la Juventud Hitleriana del actual Poteitou en 1942, el cierre de los archivos vaticanos para el periodo del Papado de Pio XII y el enriquecimiento del Banco Ambrosiano durante ese contexto, son aspectos de naturaleza diferentes a los enunciados en 1 y 2. No es lo mesmo compañeros…
Y tampoco es lo mismo que el Potéitou, indique las “Normas para políticos católicos. No pueden votar leyes 'contrarias a la naturaleza humana' y deben apoyar que la defensa vida humana y de la familia fundada en el matrimonio que 'son valores no negociables'.
Acá me huelo el pijazo… acá me huelo, y más que huelo, tengo la certeza de que me estás llamando a que nos caguemos a trompadas.
Por último, un deseo a las “ovejas”: te deseo lo mejor oveja, creo que estás en problemas… aún así, vos oveja, no sos mi problema, ni mi amiga, ni te subís a este colectivo en tu calidad de oveja.
Qué larga me salió esta mierda, la puta madre…