Soy peronista
y apoyo el modelo K. Perdimos las elecciones y hay miles de análisis que hacer... es la hora y hay mucha tarea a veces amarga por delante.
Pero antes de analizar, de descomponer argumentos, a mis compañeros sí con orgullo y la cabeza levantada me tocan decir dos cosas: que a veces lo mejor que nos puede pasar es una derrota para que la maquinaria se vuelva a despertar, para que el organismo cobre fuerzas nuevas. A veces lo mejor es un paso atrás. Absorber el peso de la evidencia y volver a levantarse mil veces.
Y lo segundo es que miro a los que ganaron y a los que no perdieron, y como dijo Barone, no me quedan dudas acerca de con quién quiero seguir estando y qué lúgar aunque difícil y amargo, quiero transitar.