
Entro a la Reina Hamburguesa, demolido, acalorado, trasnochado, operando sólo con el piloto automático.
Esas hamburgueserías son especiamente eficaces para profundizar el sentido decadente. Lo resisto, saco un libro, leo. Ataco la hamburguesa, sorbo coca, mastico papa y en aquel enjambre de animal solitario veo en el papel que hace de mantel en la bandeja
este textoImaginé al escritor.
Imaginé su dolor. Su placer. Su sentido del triunfo. Su billetera. Flaca. Gorda.
Imaginé al escritor.
Imaginé demasiado para un animal solitario.