(lamento informar a los lectores que el siguiente post -como los que sigan de esta serie a su debido tiempo- serán de extensión larga... aún así, cortos para lo que su tratamiento requiere... quevachaché)
Comenzamos aquí la serie "Rituales": un espacio para preguntarnos y compartir sobre esas prácticas polisémicas, polimórficas, polinésicas, politónicas, policíacas, polimenis, poliarmentanas...
¿Es un ritual tocar la cancha -cualquier cancha simbólica- con los dedos y hacer la "señal de la cruz"? ¿O es un gesto? ¿O es un ademán? ¿o es una costumbre? ¿o un hábito?
Fumarse un cigarrillo después de cojer invariablemente, ¿representa un ritual o no?
¿Y escuchar el Himno con los dedos levantados en "V"? Agarrar el "trapo" y darle un beso cada vez que pisamos el tablón ¿es ritual? ¿Hay rituales inconcientes? ¿hay rituales sin actores, sin teatros, sin espectadores? ¿sin escenografía, sin ropajes? ¿sin bandera? ¿sin acoplar lo sacro y lo profano?
¿hay rituales sin pasado? ¿sin ancestros, sin héroes, sin villanos? ¿hay rituales construidos entre todos? ¿hay rituales consensuados? ¿hay rituales democráticos? ¿Hay rituales sin poder y control?
¿hay algún ritual light, diet, edulcorado?
El ritual de hoy: la palomita de Aldo Pedro Poy

(El Colectivo agradece la colaboración desinteresada del Sr. Henry Och, joven de estirpe Canalla, quien colaboró con valiosa información que editamos, cortamos y pegamos a continuación)
Estimado MICH:
Por el torneo Nacional de 1971 se enfrentaron en semifinales a jugarse en cancha neutral (el Monumental de River en Buenos Aires) los dos equipos más populares de Rosario: Central y Newell´s, Canallas y Leprosos. El ganador recibiría en Rosario a San Lorenzo de Almagro que ya estaba clasificado para la final.
Miles de rosarinos se trasladaron por la vieja ruta 9 a Buenos Aires y el partido resultó de trámite emotivo y cambiante. Central ganó 1-0 con un gol de palomita convertido por Aldo Pedro Poy y avanzó a la final donde luego vence a San Lorenzo en cancha Newell´s y obtiene el primer título nacional para un club del interior del país.(...)
Para entender la trascendencia del match refiero algunos párrafos que seleccioné del ya celebre “19 de diciembre de 1971” escrito por Roberto Fontanarrosa. (Texto completo aquí)
“Yo no sé si vos te acordás lo que era Rosario en esos días anteriores al partido. ¡Y qué te digo “esos días”! ¡Desde semanas antes ya se venía hablando, del partido y la ciudad era una caldera, porque eso era lo que era la ciudad! (…) si vos vieras lo que era la ciudad en esos días, hermano, prendías un fósforo y volaba todo a la mierda. No se hablaba de otra cosa en los boliches, en la calle, en cualquier parte. Saltaban chispas, te aseguro (...)
—Hay que entender que no era un partido cualquiera, hermano, era una final final. Porque si bien era una semifinal, el que ganaba después venía a jugar a Rosario y le rompía el culo a cualquiera. Fuera Central como Ñul, acá le hacía la fiesta a cualquiera. (…)
Porque si llegábamos a perder, mamita querida, nos teníamos que ir de la ciudad, mi viejo, nos teníamos que refugiar en el extranjero, te juro, no podíamos volver nunca más acá.
La “palomita” se festeja desde el 10 de enero de 1972 y desde ese día se celebró todos los años. Tuve la suerte de compartir dos festejos: uno en Rosario cuando era muy niño y otro en Buenos Aires en el año 1996. (...)
EL festejo consiste en la recreación exacta de aquel cabezazo por parte del propio Poy, y cientos de hinchas a su alrededor lo celebran con máscaras que tienen la cara del ex –jugador. (…) La transmisión de generación en generación es impresionante.
Tanta trascendencia tomó este gol que ha cambiado la sede del festejo oficial múltiples veces, trasladándose a diferentes regiones de la Argentina e incluso a Cuba en 1997 (donde en la reinterpretación del mítico gol, el centro fue tirado por uno de los hijos de uno de los hinchas más famosos de la historia del Rosario Central: Ernesto "Che" Guevara), Estados Unidos, y Chile entre otros países.”
El Sr. Och agrega una declaración de la OCAL (Organización Canalla para América Latina), realizada en 1997, que a mi juicio ilustra múltiples y valiosos aspectos acerca de la orquestación del ritual y sus implicancias.
"Fuimos, somos y seremos Aldo Poy" | |
El 19 de diciembre de 1971, Aldo Poy, un inspirado delantero de Rosario Central, convertía el gol de su vida. La palomita mágica. Un cabezazo en formato de vuelo mágico. Central 1, N.O.Boys 0. Cancha de River. Semifinal del Torneo Nacional. El pase para disputarle el título a San Lorenzo. El final: Central Campeón 1971. Gracias a Poy. La paloma como génesís de la gloria. Pasaron los años. Cada 19 de diciembre, Aldo Pedro Poy recrea su paloma ante feligreses centralistas. Un rito, como mecanismo para saciar el deseo de revivir el instante. La pulsión de gritar ¡ Goool !. La ceremonia que renueva su inmortalidad. Así fue durante 26 años. Este año, el efecto es contundente. La Multiplicación. El protagonista del gol original, Aldo Poy dijo: "Este hecho no me pertence, es más, creo que nunca me perteneció. Fui la síntesis de los deseos de miles de hinchas. La excusa y el móvil utilizado por el apetito centralista. Mi imagen, mi cuerpo, mi vuelo. Algo me dice que me utilizaron para objetivos preciosos. Motivos que se intuyen lejanos pero que serían difíciles de calificar con el lenguaje. Por eso es hora de multiplicar el efecto. Sean ustedes yo. Porque yo soy ustedes". Seamos Poy, porque Poy es "nosotros". Poseer su imagen como forma de concretar la fantasía de volar. Ser Aldo Poy. Tener la capacidad física de multiplicarse. El día donde todos seremos Poy. Donde por inexplicables efectos, Aldo y su paloma aparecerán genuinamente en lugares infinitos en el mismo instante. Ubicuidad. Efecto conocido como solo en el "Dios" Cristiano según sus creyentes. 19 de diciembre, el día en el que "Todos somos Poy" "El día donde todo el Universo será Poy. Donde todos podrán vivir el efecto de volar" OCAL, 19 de diciembre de 1997 |
Algunas Perlitas más:
- La OCAL estableció un nuevo calendario en donde actualmente vivimos en el año 36 DP (después de Poy) y todo lo ocurrido antes de 1971 se señala como AP (Antes de Poy).
- El jugador que marcaba a Poy al finalizar el partido sufre una súbita apendicitis. Internado de urgencia fue operado por un médico Canalla. De más está decir que el APÉNDICE de este jugador fue donado (POR EL MÉDICO) al Museo de Central como valiosa RELIQUIA DE CULTO, a cuya corta distancia pasó volando la gloriosa cabellera de Aldo Pedro Poy.