Doblo el hakama, saludo el kamiza y me retiro.
Despues de una ducha caliente me siento al lado de mi Maestro.
Me mira y pregunta: ¿Cómo estás Mich... cómo te sentís?. Le contesté que me duele, que me duele, que me duele.
Me mira y me dice: "Más práctica"
En casa miraba videos... y encontré este. Es tan claro: eso era también aikido, y lo había olvidado. Aikido era aprender a caer. En Aikido, caer es rodar.
Gracias Maestro.
